Peregrinación a Santiago en línea recta

de ocho miembros del club Jultayu

LA FELGUERA 9-VIII-1971
A las siete de la mañana, despedidos por la directiva del Club, emprendemos nuestra marcha. Algunos nos acompañan en coche un poco más allá de Lada, animándonos con canciones.

En San Tirso, una señora nos encamina hacia las cruces. Nos sorprendimos al ver que ya sabía que íbamos para Santiago. Cruzamos por Trapa, y a las 8.45 llegamos a las Cruces. Caen algunas gotas, y nos cambiamos de ropa, poniéndonos de corto. Es la primera parada.

Continuamos la marcha por la Nozal y La Campa el Trave. Desde esta campa, hasta El Padrón, encontramos las primeras dificultades. No hay camino. Tenemos que abrirlo nosotros entre zarzas, helechos y matojos.

A las 11 pasamos por Padrón y a las 12 nos encontrábamos en Jardín. Un segador, que cabruñía su guadaña, nos dejó a su hijo para acompañarnos durante un rato. Seguimos por la Mortera, y a las 13.45 cruzamos la autopista para comer en Sta. Eulalia de Morcín.

Cruzamos Castandiello, Piñeza y Peñarudes a las 16,20. Comienzan a aparecer las primeras molestias en los pies: ampollas y rozaduras. Es bastante dura la marcha, por lo menos durante el día de hoy. El amor propio nos hace tirar adelante.

Nos encontramos en el desfiladero de las Xianas, ya avanzada la tarde. Es un Cares en pequeño.

Proaza 19.42: El encargado de relaciones públicas se portó de una manera extraordinaria. El Sr. Alcalde se deshizo en atenciones. No descansó hasta conseguirnos alojamiento para todos. Mandó a tres de sus hijos a dormir a otra casa para dejarnos sus literas. Hay que endurecer los pies con agua, sal y vinagre para que no salgan ampollas.
 
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