Peregrinación a Santiago en línea recta
de ocho miembros del club Jultayu
MARTES 10
A las 8.30 nos levantamos. Algunos por las molestias que
le causan las botas, compran unas chirucas. A las 9.25 emprendemos la jornada.
Un señor muy amable, se nos ofrece a buscarnos un guía en el próximo
pueblo. Poco después nos alcanza el panadero, con el que vamos hasta
“El Terrero”. Llegamos a Lleras a las 11, parando en el “Lavadero
público”, donde oímos comentarios originales sobre la vida
de la aldea.
A las 12 nos recibe Lortigueiro un poco oscuro. De aquí en adelante la
niebla va a ser nuestra desesperante compañera durante la jornada. En
el alto la niebla nos envuelve por completo y nos equivocamos de camino. Un
pastor nos orienta desde lejos. A la media hora otra vez no sabemos a dónde
ir. Al cabo de un rato de desorientación unos excursionistas nos acompañan
hasta la “Cueva Lagar”. Uno de ellos ha recogido varias tarjetas
del “Jultayu” en picos olvidados. La cueva a penas se ve, a pesar
de tener una boca inmensa y contener dentro de si más de cien vacas.
Seguimos hasta la Fuente Cimera. Creemos que nos han dejado encaminados y a
dos pasos de Tamiza, pero al poco rato estamos otra vez perdidos en la niebla,
sin rumbo. Después de mucho cavilar, como la niebla nos refrescó
el cerebro, atacamos un camino con esperanza, pero sin saber a donde íbamos…
Tres hombres a caballo nos confirman que hemos dado con el camino de Tamiza.
Media hora después llegamos al final previsto para la primera etapa,
pero fue conquistado al final de la segunda.
Paramos en un bar en frente del ayuntamiento. Todos leen muy interesados los
periódicos que hemos comprado por la mañana en Proaza, y comprueban
que somos los de la Ruta en Linea Recta a Santiago.
Se arma la tertulia, hablando del a niebla: “-Ni siquiera los pastores
se atreven a salir” “-Los lobos son un peligro para la ganadería
de estos pueblos”.